Enclavada en el corazón de la Sierra Nevada de Santa Marta, a tan solo cinco minutos de la entrada al Parque Tayrona, esta villa privada en la selva ofrece una conexión única con la naturaleza, donde convergen algunos de los paisajes más extraordinarios del Caribe. Rodeada de vegetación exuberante, fauna vibrante y el sonido relajante del río cercano, la propiedad brinda una experiencia de serenidad, privacidad e inmersión total.
Despierte con el canto de tucanes, monos aulladores y titíes, y disfrute de días rodeados de árboles frutales como mango, aguacate y piña. Aquí, el mar, la selva, el río y la montaña se encuentran en un mismo lugar, creando un entorno verdaderamente especial que combina naturaleza intacta con confort.
Diseñada para una estadía relajada en grupo, la casa cuenta con cuatro amplias habitaciones, cada una con baño en suite, aire acondicionado y ventilador. El área social principal incluye una sala con baño auxiliar, mientras que una sala de TV independiente con baño completo ofrece un espacio adicional para descanso y entretenimiento. Las áreas de comedor interior y exterior se abren hacia vistas verdes en dirección al Parque Tayrona, integrando de manera natural el interior con el entorno.
Dos cocinas completamente equipadas —una interior y otra exterior— facilitan la experiencia de compartir, incluyendo parrilla y horno de pizza para disfrutar de comidas al aire libre. La amplia piscina es ideal para refrescarse bajo el sol caribeño, mientras que las zonas exteriores invitan al descanso, la convivencia y la recreación, con espacios abiertos y red de voleibol.
Un sendero privado conduce directamente al Río Piedra, ofreciendo acceso exclusivo a sus aguas a pocos pasos de la casa. La propiedad cuenta con servicios esenciales garantizados, incluyendo agua, gas y sistema eléctrico completo, asegurando una estancia cómoda.
A pesar de su ambiente apartado, el acceso es sencillo y apto para todo tipo de vehículos. La llegada incluye el cruce de un encantador puente colgante sobre el río, lo que aporta una experiencia única desde el inicio. Además, se encuentra a 45 minutos del centro histórico de Santa Marta, a 60 minutos del aeropuerto, y con fácil acceso a destinos como Minca y Palomino.
Ideal para familias o grupos de hasta 15 personas, esta villa en la selva ofrece una experiencia auténtica donde naturaleza, confort y esencia caribeña se combinan de forma armoniosa.
Despierte con el canto de tucanes, monos aulladores y titíes, y disfrute de días rodeados de árboles frutales como mango, aguacate y piña. Aquí, el mar, la selva, el río y la montaña se encuentran en un mismo lugar, creando un entorno verdaderamente especial que combina naturaleza intacta con confort.
Diseñada para una estadía relajada en grupo, la casa cuenta con cuatro amplias habitaciones, cada una con baño en suite, aire acondicionado y ventilador. El área social principal incluye una sala con baño auxiliar, mientras que una sala de TV independiente con baño completo ofrece un espacio adicional para descanso y entretenimiento. Las áreas de comedor interior y exterior se abren hacia vistas verdes en dirección al Parque Tayrona, integrando de manera natural el interior con el entorno.
Dos cocinas completamente equipadas —una interior y otra exterior— facilitan la experiencia de compartir, incluyendo parrilla y horno de pizza para disfrutar de comidas al aire libre. La amplia piscina es ideal para refrescarse bajo el sol caribeño, mientras que las zonas exteriores invitan al descanso, la convivencia y la recreación, con espacios abiertos y red de voleibol.
Un sendero privado conduce directamente al Río Piedra, ofreciendo acceso exclusivo a sus aguas a pocos pasos de la casa. La propiedad cuenta con servicios esenciales garantizados, incluyendo agua, gas y sistema eléctrico completo, asegurando una estancia cómoda.
A pesar de su ambiente apartado, el acceso es sencillo y apto para todo tipo de vehículos. La llegada incluye el cruce de un encantador puente colgante sobre el río, lo que aporta una experiencia única desde el inicio. Además, se encuentra a 45 minutos del centro histórico de Santa Marta, a 60 minutos del aeropuerto, y con fácil acceso a destinos como Minca y Palomino.
Ideal para familias o grupos de hasta 15 personas, esta villa en la selva ofrece una experiencia auténtica donde naturaleza, confort y esencia caribeña se combinan de forma armoniosa.